El Puente está a la vuelta de la esquina y muchos aún no hemos decidido qué hacer. Si no quieres prisas ni agobios y además eres de los que buscan algo diferente, Skyscanner te propone un paquete de opciones muy originales.
Para descubrir en familia: Marraquech
La ciudad ocre es uno de esos lugares fascinantes a los que merece la pena llevar a los niños, sobre todo ahora que las temperaturas ya no son sofocantes. Solamente ver sus caritas embobadas con el espectáculo que les supondrá un cambio de cultura tan radical, está más que justificado el viaje. Los típicos riahds de Marrakech son el alojamiento ideal, muchos de ellos tiene piscina, lo que siempre es un plus cuando viajamos con los pequeños. Y para que no se aburran, Marrakech es un oasis de actividades. Hay decenas de parques como Oasiria, La Plage Rouge, Le Park Marrakech, Beach Garden o L’Oliveraie de Marigha, allí se pueden bañar, jugar con otros niños y desde todos ellos se disfrutan unas vistas espectaculares y muchos lugares donde degustar la comida local. Los dromedarios y las vistas al desierto y al Atlas desde los Jardines de Menara. En el valle de Ourika, como recién sacado de una película, podemos llevar a los niños al desierto entre espectaculares dunas donde montar en dromedario, hacer un viaje en buggy o montar en globo. Encuentra vuelos baratos a Marraquech
Para los audaces: ski en los Alpes franceses
Algunos aún no se han quitado el bañador y ya están sacando del trastero las botas de ski. Para esos impacientes que cuentan los años por inviernos, hay un viaje para adelantar su estación favorita. El glaciar de Tignes, una de las mejores estaciones de los Alpes, tiene nieve todo el año y en esta época se puede disfrutar de ella con la tranquilidad del fuera de temporada y unas temperaturas tan agradables como los precios. El dominio esquiable es el Espace Killy, que incluye Tignes y Val d'Isère. La estación de Val d'Isère es considerablemente más bonita con casa de piedra y madera y un millón de actividades por si tus acompañantes prefieren disfrutar de la naturaleza de otro modo. Encuentra vuelos baratos a Grenoble
Para los que buscan relax: Balnearios de Budapest
Hungría es el país con mayor número de fuentes termales de Europa, los baños turcos son uno de los pasatiempos favoritos de los húngaros, una tradición que data de los romanos y que los otomanos heredaron de ellos. En total hay más de 200 baños por todo el país, la mayoría de los cuales está en Budapest, por lo que este puente puede ser el momento perfecto para dejar atrás todas las tensiones de la vuelta al trabajo. Las temperaturas del agua son cálidas y agradables y mientras nos dejamos llevar por la sensación podemos leer el periódico, tomar un café o charlar animadamente como hacen los habitantes locales, que tienen aquí uno de sus lugares de reunión más habituales. Las termas fueron construidas en el siglo II y más tarde restauradas por los turcos en el siglo XVI. Los cuatro baños históricos aún en funcionamiento son Rudas, Rác, Király y Komjády (conocido com Császár). Con unos precios que oscilan entre los 10 a 15 euros al día, muy en la línea del resto de precios de restaurantes, bares o habitaciones de hotel, el puente puede ser un delicioso regalo para los sentidos. Encuentra vuelos baratos a Budapest
Para los marchosos: Ámsterdam
Ámsterdam es un tubo de ensayo para las tendencias del momento. En la capital holandesa se reúnen personas de todo el mundo dispuestas a divertirse hasta el amanecer. Las discotecas Club 8, Sugar Factory o Studio 80 son algunos de los lugares en los que se concentran las vanguardias musicales y artísticas más trendy del momento. Pero si quieres seguir la fiesta en un lugar acorde con el lugar, lo mejor es alquilar una casa-barco en el río Amstel. Tienen cabida para entre 4 y 8 personas y el precio por cabeza suele ser económico. Estos apartamentos flotantes son auténticas obras de arte y en algunos casos ¡hasta tienen jardín! Dormir en un houseboat es una experiencia única que, además, nos permite montar nuestro propio afterhours en casa sin molestar a los vecinos, o, al menos, sólo a unos vecinos muy escurridizos y con branquias que no suelen tener mal carácter. Estos barcos están además situados en pleno centro de la ciudad, cerca de museos, bares, discotecas, restaurantes, teatros y los coloridos mercados de todo tipo con los que cada día despiertan los amterdameses. Y de la cubierta a la bici, porque nada mejor para la resaca que un café cargado y un paseo por los canales. Encuentra vuelos baratos a Ámsterdam
Para sibaritas: gastronomía y mar en la Bretaña francesa:
Olvídate de París, Francia es mucho más que su capital y en cada rincón podemos encontrar un pequeño diamante. Una de las zonas más desconocidas para el viajero español es la Bretaña. Una zona llena de encanto y sobre todo un beso al paladar. No es casualidad que uno de los platos más reputados del país venga de aquí: las crêpes y las galettes de sarrasin (su versión salada). Guérande, Le Croisic y La Baule, tres pequeños puertos pesqueros en los que perderse del mundo durante tres días. Pueblos de tejas rojas al borde del mar, playas blancas, naturaleza verde y virgen… En los pequeños restaurantes se sirven auténticas delicatessen, desde tascas baratas donde degustar mejillones con una cerveza y un mantel de cuadros hasta restaurantes gastronómicos en los que comer todo tipo de pescado y marisco. Y por supuesto, sidra, mucha sidra de manzana, la bebida tradicional de la bretaña. En La Baule, al lado de Le Croisic, un balneario frente a una playa de arena fina interminable abre paso a una de las zonas con más glamour de Francia, justamente por estar completamente ‘en el fin de mundo’. ¡Incluso puedes alojarte en un faro! Famosos del planeta entero vienen aquí a descansar y a degustar la gastronomía local lejos de los centros turísticos. Encuentra vuelos baratos a Brest

